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REFORZAMIENTO POSITIVO

El reforzamiento positivo es una de las técnicas que permiten modificar las conductas, generalmente potenciando conductas que ya existen en el repertorio de la persona o bien creando conductas nuevas.

 

Podemos decir que el reforzamiento (positivo y negativo) está en la base de muchos de los aprendizajes que se dan a lo largo de nuestras vidas, desde el medio escolar al laboral pasando por el entorno familiar y social.

 

Vamos a analizar algunos conceptos básicos (aunque hay más, pero por su complejidad los dejaremos para otro momento) para comprender el Reforzamiento y las técnicas de Modificación de Conducta en general:

 

1. Estímulo: es la novedad que se da en el ambiente antes o después de una conducta. Puede ser agradable o desagradable.

2. Reforzador: estímulo que, ya sea sumándose a la situación ambiental (estímulo agradable o apetecible para la persona) o retirándose de la misma (estímulo aversivo o desagradable para la persona), en contingencia (vinculado a la conducta sobre la que estamos interviniendo) con una respuesta aumenta la probabilidad de emisión de dicha respuesta.

3. Reforzamiento: es la acción de otorgar un reforzador (bien sumándolo o retirándolo) en contingencia (inmediatamente vinculado) a una determinada conducta.

4. Refuerzo: es el aumento en la probabilidad de emisión de una conducta como consecuencia de un reforzamiento.

 

 

Por lo tanto, se entiende por reforzador positivo alguna clase de estímulo que sigue a una respuesta conductual de modo inmediato aumentando la probabilidad de emisión de dicha respuesta. Lógicamente para que este procedimiento sea exitoso el estímulo será agradable o apetecible para la persona.

 

Digamos que muchas conductas se adquieren por el procedimiento de reforzamiento positivo de la forma siguiente: ante un determinado estímulo o situación pueden darse una amplia gama de respuestas conductuales de las cuales la persona aprende las que son seguidas de forma inmediata por situaciones reforzantes.

 

Así por ejemplo, en una situación de actividades de terapia ocupacional ante un material propuesto por el Terapeuta Ocupacional el usuario podrá dar varias respuestas, de las cuales aquella que sea seguida de consecuencias reforzantes incrementará su probabilidad de emisión en el futuro.

 

                               Respuesta A = Mirar por la ventana

Material propuesto    Respuesta B = Atención al trabajo

                               Respuesta C = Hablar al compañero

 

Material propuesto-Atención al trabajo-Aprobación social del Terapeuta Ocupacional

 

La respuesta de atención al trabajo se repite cuando es seguida de una consecuencia reforzante específica (aprobación social del Terapeuta Ocupacional); dicha consecuencia se denomina reforzador positivo.

 

Como siempre, la aplicación de un procedimiento de reforzamiento positivo irá precedida de un estudio científico de las conductas de la persona y el diseño del mismo será responsabilidad de personal experto en psicología, que nos darán las instrucciones precisas para que se aplique correctamente la técnica.

 

Y por último recordar que el éxito en la aplicación de una determinada técnica de Modificación de Conducta depende de la implicación de todos los profesionales, sin excepción, relacionados con el usuario sobre el que se aplica la intervención.

 

 

José Cruz Márquez

Psicólogo Sanitario

 

Nota: insertamos un vídeo sobre el reforzamiento positivo, que ilustra lo tratado en el artículo.

 

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